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Especial: Así se vivió el ataque al fuerte Paramacay

Quién es Juan Carlos Caguaripano, el líder del alzamiento en Carabobo

El grupo de uniformados que se declaró en rebeldía en el estado de Carabobo “para restablecer el orden constitucional” en Venezuela está liderado por un ex capitán acusado de traición durante el gobierno de Hugo Chávez. Se llama Juan Carlos Caguaripano Scott.

Caguaripano Scott, jefe del alzamiento protagonizado hoy por una veintena de personas en un cuartel del interior de Venezuela, es buscado por las autoridades desde 2014, cuando fue dado de baja de las fuerzas armadas por haber repudiado públicamente al gobierno y luego fue sospechado de participar de un complot por el cual fueron encarcelados otros militares.

En 2014, Caguaripano era capitán de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB, policía militar) y prestaba servicios en el Grupo Antiextorsión y Secuestros de esa fuerza armada en el estado Amazonas, en el sur del país.

Entonces fue acusado de traición a la patria y rebelión tras haber hecho público su desprecio al gobierno chavista por la represión a las protestas callejeras cotidianas que se efectuaron entre febrero y junio de aquel año y dejaron 43 muertos y 873 heridos, según datos oficiales.

El todavía oficial en actividad publicó en las redes sociales, en abril de ese año, un “llamado a la reflexión” a las fuerzas armadas, en el que sostenía que existían “sobradas razones legales y constitucionales para intervenir” contra el gobierno del presidente Nicolás Maduro.

Denunció entonces “la ocupación, intromisión y violación de la soberanía nacional por parte de agentes cubanos y grupos narcoterroristas extranjeros en todos los ámbitos de la administración pública y militar”.

Afirmó además que había efectivos militares “cumpliendo órdenes abusivas y arbitrarias, protegiendo a colectivos”, como se denomina a los grupos de civiles chavistas, a menudo armados.

Desde aquellos días, Caguaripano vivió en la clandestinidad y algunas fuentes aseguran que residió fuera de Venezuela. De hecho, el propio gobierno sostuvo hoy que el ex capitán “huyó del país y recibió protección en Miami, Estados Unidos”.

En 2015 fue incluido por el gobierno en la lista de militares sospechados de formar parte de la llamada Operación Jericó, una supuesta conspiración que tenía el fin de derrocar a las autoridades y matar a Maduro, por la que fueron encarcelados al menos tres generales de la Aviación (fuerza aérea) y otro capitán de la GNB.

El fiscal militar que pidió su detención, Elías Placencia, afirmó que Caguaripano operaba “en la clandestinidad en el plan conspirativo con el seudónimo de Lucas, como encargado del proceso de captación y reclutamiento a jóvenes oficiales del componente Aviación militar”.

Caguaripano encabezó a la veintena de personas -civiles disfrazados de militares, según el gobierno- que intentaron tomar hoy sin éxito el Fuerte Paramacay, un cuartel militar en Valencia, la capital del estado Carabobo.

Hasta esta tarde el gobierno había reportado la detención de siete sospechosos por el hecho, pero se desconocía el paradero de Caguaripano.

Agencias EFE, AP, AFP

El gobierno de Nicolás Maduro asegura que los “terroristas” de la rebelión militar “fueron derrotados”

El gobierno de Venezuela denunció un “ataque” en el fuerte militar de Valencia, uno de los mayores del país, que fue enfrentado por miembros de las fuerzas armadas, informaron altos funcionarios. En la acción fueron detenidas al menos siete personas.

El jefe del Comando Estratégico Operacional de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, almirante Remigio Cedeño, informó que en el fuerte militar Paramacay de la ciudad de Valencia, estado Carabobo, se registró un ataque al que calificó como “terrorista”.

Por su parte, el vicepresidente del partido oficialista y constituyente Diosdado Cabello dijo en Twitter que “atacantes terroristas” entraron a uno de los mayores fuertes militares de la ciudad central de Valencia y que hubo siete detenidos.

Hoy temprano, comenzó a circular por las redes sociales un video en el que una decena de personas vestidas con ropas militares y con rifles de asalto anunciaban un alzamiento en la fuerte Paramacay.

“Nos declaramos en legítima rebeldía, unidos hoy más que nunca con el bravo pueblo de Venezuela para desconocer la tiranía asesina de Nicolás Maduro “, alertaban los agentes, encabezados por el capitán del Ejército Juan Caguaripano, en el video difundido.

Acompañado de centenares de uniformados, el comandante del Ejército, mayor general Jesús Suárez Chourio, anunció que “fueron derrotados” unos presuntos “paramilitares” que asaltaron la instalación militar. “La canalla nuevamente fue derrotada. Recuerden que la patria quiere estar en paz”, expresó Suárez Chourio, ex miembro del grupo de seguridad del fallecido presidente Hugo Chávez .

“El ataque terrorista de hoy no es más que un show propagandístico, una entelequia, un paso desesperado que forma parte de los planes desestabilizadores”, según un comunicado firmado por el ministro de la Defensa, general en jefe Vladimir Padrino López.

A comienzo de la mañana se escucharon intensos intercambios de disparos dentro del fuerte militar. Al menos tres ambulancias ingresaron a la instalación. A las afueras del fuerte Paramacay se apostaron dos tanquetas de la Guardia Nacional y varias decenas de miembros de ese cuerpo, con escudos y otros equipos antimotines, para resguardar los alrededores.

El incidente ocurrido en la instalación militar se dio un día después que la Asamblea Constituyente destituyó a la fiscal general, Luisa Ortega Díaz, por su “inactividad manifiesta conforme a los índices delictivos”, lo que colocó al país “en situación de vulnerabilidad en su combate contra la violencia delictiva y la violencia con fines políticos”.

La situación irregular ocurre en medio de una tensión política generada por fuertes protestas antigubernamentales que comenzaron hace cuatro meses y que han dejado al menos 121 muertos, casi 2000 heridos y más de 500 detenidos.

La respuesta de la oposición

El presidente del Parlamento venezolano, Julio Borges, exigió al gobierno la verdad sobre el denunciado “ataque terrorista” y abstenerse de una cacería de brujas contra la oposición.

“Queremos saber la verdad, que no nos vengan con cuento chino, con una cacería de brujas, que no nos vengan a culpar”, dijo Borges, jefe de la mayoría opositora en el Legislativo, en un foro universitario.

El Ministerio de Defensa reportó la incursión de “tipo paramilitar”, en la que según dijo está implicada la “extrema derecha venezolana”, como el gobierno se refiere a la oposición.

Borges consideró que este hecho “tiene que llevar a una profunda reflexión del gobierno” y añadió que “es muy claro: la Fuerza Armada es un espejo de un país que quiere cambio”.

AP/ AFP

Fuerzas Armadas de Venezuela controlan

as Fuerzas Armadas de Venezuela controlaron el domingo una rebelión militar en la ciudad central de Valencia que buscaba “restablecer el orden constitucional”, dos días después de que se instalara un cuerpo legislativo con poderes especiales que ha sido criticado como una afrenta a la democracia.

Un grupo de 20 uniformados irrumpieron en un fuerte militar en la madrugada y las fuerzas armadas abatieron a dos de los insurgentes, hirieron a otro y detuvieron a siete, mientras el resto de los atacantes lograron escapar con armas, dijo el presidente Nicolás Maduro en la televisión estatal.

En un video difundido en internet durante la madrugada, el capitán retirado de la Guardia Nacional Juan Caguaripano, desde la 41 Brigada Blindada en Valencia, llamó a todos los uniformados del país “a desconocer este régimen” y demandó un gobierno de transición.

Caguaripano, quien fue pasado a la reserva en 2014, aparece secundado por una veintena de militares en uniforme de campaña y con armas largas, y asegura que se están rebelando contra la “tiranía ilegítima del (presidente) Nicolás Maduro”.

“Están siendo buscados activamente parte de los que huyeron y los vamos a capturar”, dijo Maduro el domingo por la tarde, acusando a los gobiernos de Colombia y Estados Unidos de proteger a uno de los militares involucrados.

No quedó claro si Caguaripano, quien asumió el liderazgo de la operación, logró fugarse.

Entre los detenidos, tras el combate que se prolongó desde las 5:00 am hasta las 8 de la mañana en el Fuerte Paramacay, solo uno es desertor de las fuerzas militares, dijo Maduro.

Una foto de los siete arrestados, algunos con golpes en sus rostros, fue difundida por el ministro de Información, Ernesto Villegas, en Twitter.

Testigos confirmaron a Reuters que cerca del lugar se escucharon disparos. Otros videos difundidos en Internet mostraron movimientos de blindados y unas decenas de civiles cerca cantando el himno nacional.

Al mediodía, algunos pocos jóvenes encapuchados se mantenían protestando cerca de la base militar, y eran dispersados con gases de forma intermitente por uniformados.

El comandante general de Ejército venezolano, Jesús Suárez, apareció en un video desde el fuerte Paramacay, en Valencia, para decir que sus dirigidos se encontraban “júbilos de alegría porque volvió a triunfar la paz”.

“Hemos sido objeto de un ataque terrorista, paramilitar, mercenario contra la paz, pero nos encontraron como un solo puño, como un roble y la canalla nuevamente fue derrotada”, dijo Suárez secundado por decenas de soldados fuertemente armados.

El presidente felicitó a todos los jefes de las Fuerzas Armadas de su país por “la reacción inmediata que se ha tenido frente al ataque terrorista” y aseguró que las actividades en la nación petrolera se desarrollaban con normalidad.

A finales de junio, un policía robó un helicóptero, atacó sedes oficiales en Caracas sin provocar heridos y, en videos desde la clandestinidad, prometió luchar por la “liberación” de su país.

“Las últimas horas han demostrado que no solamente la gran mayoría está en contra de esta situación, sino que la crisis que impulsó Nicolás Maduro también ha llegado a los cuarteles”, dijo el domingo el vicepresidente del Parlamento, Freddy Guevara.

Desde abril, más de 120 personas han muerto y decenas han sido detenidas en medio de una ola de protestas contra Maduro, a quien la oposición señala como el responsable de la grave crisis económica que sufre el país.

FUERZAS ARMADAS EN EL PUNTO DE MIRA

Los venezolanos ven a las fuerzas armadas como el principal núcleo de poder en su país, y la oposición ha exhortado repetidamente a los militares a romper con Maduro.

Pero los altos mandos han declarado su lealtad al presidente.

Responsables militares acusaron el domingo a la oposición de estar vinculada a la rebelión de Valencia, abriendo la posibilidad de más detenciones.

Los detenidos “han confesado haber sido contratados en los estados Zulia, Lara y Yaracuy, por activistas de la extrema derecha venezolana en conexión con gobiernos extranjeros”, según un comunicado leído en la televisora estatal.

El antecesor de Maduro, el fallecido Hugo Chávez, saltó a la palestra tras comandar un fallido golpe de Estado en 1992, por lo que cumplió varios años de prisión antes de ganar la presidencia seis años después.

“El pronunciamiento de hoy (fue) claramente infiltrado desde hace días por los servicios de inteligencia. Servirá de excusa para una feroz persecución a lo interno de la Fuerza Armada”, opinó la analista de temas militares Rocío San Miguel.

El episodio se produjo horas después de que una criticada asamblea constituyente se reuniera por primera vez, asumiendo poderes especiales sobre el resto de las instituciones del Estado.

El cuerpo encargado de redactar una nueva Constitución destituyó en su primer día a la Fiscal General, Luisa Ortega, quien rompió con el gobierno de Maduro.

“Yo desconozco esa remoción, yo sigo siendo la fiscal general de este país”, dijo Ortega en un foro universitario el domingo al que se presentó de sorpresa en Caracas.

“Estamos ante un poder de facto, porque no es un gobierno, aquí no hay gobierno”, agregó la fiscal destituida desconociendo la legalidad de la constituyente y advirtiendo que temía que tomaran represalias contra ella por asistir a ese acto.

Decenas de países han criticado la asamblea constituyente promovida por Maduro, y la oposición, que asegura que con ese mecanismo el mandatario busca aferrarse al poder, dijo que seguirá protestando en las calles.

Reuters

Dos muertos y ocho detenidos en ataque a fuerte militar

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, aseguró que el ataque de una veintena de hombres a la base militar de Valencia (norte) dejó este domingo dos muertos y ocho detenidos, de los cuales uno está herido.

“Dos fueron abatidos por el fuego leal a la patria, uno esta herido. De estos 10 atacantes que quedaron en las instalaciones de Paramacay, nueve son civiles y uno es un teniente desertor desde hace meses, que había sido dado de baja (retirado)”, aseguró Maduro en su programa de televisión dominical.

Según el mandatario, el militar desertor “está colaborando activamente con información” y se tiene también “los testimonios de los siete civiles”.

Maduro aseguró “unos 20 mercenarios” ingresaron a las 03H50 locales (07H50 GMT), “sorprendieron a la vigilia y se dirigieron directamente a los parques de armas”.

Tras la voz de alerta, “en cuestión de minutos” los soldados y oficiales reaccionaron y respondieron con fuego en un combate que duró hasta las ocho de la mañana e “hicieron huir a los atacantes”, que están siendo buscados, agregó.

El incidente se conoció luego de la difusión en redes sociales y varios medios de un video grabado supuestamente en la 41 brigada, en el que un hombre que se presenta como capitán se declara en “rebeldía” contra Maduro y exige un “gobierno de transición”.

En Valencia (180 km al oeste de Caracas) la situación era tensa. Los alrededores de la base, fueron sobrevolados por helicópteros y custodiados por uniformados en tanquetas y con armas largas, comprobó un equipo de la AFP.

Tras el suceso, decenas de personas levantaron barricadas en las cercanías de Valencia, donde pusieron troncos de árboles y quemaron basura, desatándose choques con militares de la Guardia Nacional que los dispersaron con gases lacrimógenos y perdigones.

AFP