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Interrogantes a la MUD / Por Alfonso Hernández @AlfonsoZulia

Los momentos políticos por el cual está atravesando al país, requiere de una seria interpretación, de una posición sincera en acciones y hechos, asunto que desde mi perspectiva no están haciendo los actores que dirigen la MUD, la incoherencia en sus posiciones y criterios dejan mucho que pensar y desdibujan su capacidad estratégica ante la pretensión de aspirar ganarse el convencimiento del pueblo para alcanzar el poder, su dirigencia se ha mostrado altamente prepotente, arrogante en sus posiciones discordantes, cargadas de criterios confusos que desenfocan y dispersan la confianza que han depositado los electores en ellos.

Es prudente una revisión, que a lo interno y con urgencia se puedan reingeniar las ideas, metas, planes y objetivos, ya que hasta la fecha siguen demostrando una improvisación irresponsable e incapacidad de manejarse ante las crisis. Los resultados electorales del 15 de octubre, aun no ha sido asimilados por la dirigencia opositora, asunto que hasta el momento, no han logrado reunirse para revisarse, están en una especie de trance traumático del cual requieren reaccionar, sin darle una explicación al país sobre lo ocurrido en las elecciones regionales.

Es inaudito pensar que quienes pretende dirigir y reconstruir una nación sumergida en la miseria, en el caos económico, en la corrupción e ineficiencia gubernamental no cuenten con un plan estratégico para enfrentar a este nefasto régimen, no puedo creer que quienes pretenden manejar la alta política y se ufanan de ostentar cargos directivos en sus partidos políticos no cuenten con una sala situacional, con asesores y expertos que visualicen la realidad del entorno país y les provean  insumos inteligentes para la toma de decisiones.

Vistas las reacciones infantiles, cargadas de resentimientos, frustraciones y falta de seriedad que se han hecho los dirigentes de la MUD, por las redes sociales, aunado de las posiciones antagónicas que asumieron los gobernadores electos de Acción Democrática y el de Primero Justicia, vale la pena hacerse las siguientes interrogantes:

¿A caso la MUD, no manejó escenarios ante la decisión que tomaron de abandonar la lucha de calle, de lo que llamaron “resistencia”, para incorporarse a la convocatoria de elecciones regionales que convoco la Asamblea Nacional Constituyente?

¿Sí la MUD desde un inicio conocía que la ANC es inconstitucional, porqué decidieron entonces participar en un proceso electoral, en el cual desde un principio y durante toda la campaña se les dijo que gobernador que saliera electo debería juramentarse ante la directiva de la ANC antes de asumir sus funciones?

¿Si la MUD tenía conocimiento de las trampas, parcialidad, violaciones de la norma e inconsistencia por parte del órgano electoral, porqué decidió entonces participar en dicho proceso ante tantas desigualdades, porqué no se denunció al CNE y se exigieron condiciones equitativas previa realización de elecciones?

Las respuestas a estas preguntas, debían tenerse claras antes de decidir entrar al juego electoral que definió el gobierno bajo la figura de la ANC, debía haber un “Plan B”, sin embargo la MUD solo manejó una agenda cargada de victorias en donde ganarían la totalidad de las gobernaciones, que ante una derrota aplastante al régimen, se podía desenmascarar la farsa de la ANC, pero el resultado tristemente fue contrario, subestimaron a su oponente, quedando demostrado que de la improvisación, solo deriva el fracaso.

Hoy, nos encontramos con una dirigencia opositora altamente fragmentada, las descalificaciones y señalamientos siguen siendo noticia, pocos han asumido responsabilidades y otras figuras políticas como Hiram Gaviria y Andrés Velásquez, han planteado la necesidad de revisar lo que se ha venido llamando “unidad”, con nuevos hombres, nuevos objetivos y nuevos procedimientos. Asunto que comparto totalmente, es imperioso crear una nueva fuerza de oposición y proposición, que vaya más allá de las alianzas de un grupito de partidos, es necesario incorporar a las fuerzas vivas y ciudadanas que apuestan y luchan por un cambio democrático en el país.

Finalmente, considero que el poder es para ejercerlo, en política no se pueden abandonar espacios y muchos menos entregárselo a quienes no han sabido gobernar, ante la adversidad hay que llenarse de fuerza para enfrentar los demonios y con fe y esperanza lograr un cambio en Venezuela.

Alfonso Hernández Ortíz
Politólogo/Abogado
dialogopublico@gmail.com/@AlfonsoZulia

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